Entre bastidores de la sesión fotográfica de Heritage 2026
La colección de 2026 lleva la línea Heritage a un nuevo terreno, más salvaje, con más caminos de tierra y más vivo. Esta temporada no nos hemos limitado a fotografiar una colección, sino que nos hemos sumergido en el corazón de la cultura motera de California y hemos dejado que el día trascurriera a nuestro alrededor.
Pasamos el día rodando con el equipo, dejando que el paisaje, el calor y la energía marcaran el ritmo. Lo que capturamos no se parecía tanto a una producción como a un increíble paseo con amigos. Comimos pizza y tomamos cerveza de raíz entre colinas, en la parte trasera de la furgoneta, y fuimos capturando los momentos tal y como sucedían de forma natural: esa energía que solo se consigue cuando todo el mundo lo está pasando en grande. Por eso, las imágenes finales transmiten algo diferente: están llenas de sol, polvo, arena y esa sensación inconfundible de un día bien aprovechado.
No solo lo fotografiamos, lo vivimos.
LA COLECCIÓN
Una colección Una colección nacida de la icónica década de los 60. Una década repleta de energía rebelde, gráficos atrevidos y una visión intrépida de la cultura. La gama Heritage se inspira directamente en todo ello, y California se convirtió en el escenario perfecto.
Cogimos la colección y la llevamos a los lugares que la inspiraron.
LA VISIÓN
Las motos británicas de la vieja escuela se unen a las carreras californianas. La dirección creativa de esta temporada se propuso capturar la mezcla única de ambos mundos:
-La energía atemporal de las motos de tradición británica
- El panorama moderno de las motos de la costa oeste.
Los caminos de tierra y los vastos paisajes desérticos de California nos proporcionaron el escenario perfecto para una sesión fotográfica a la hora dorada, en la que la suave luz del atardecer permitió capturar la esencia de esta unión.
LOS MOTOCICLISTAS
Te presentamos a Elliot, Forrest y Paul, los motociclistas que participaron en la sesión fotográfica. Tres californianos que se pasan el día surcando colinas polvorientas, trabajando en sus motos en el garaje y acumulando kilómetros con sus Triumph.
Forrest es un motorista cuya trayectoria está marcada por la artesanía tradicional. Ha participado en la Baja 1000, una emblemática carrera todoterreno que atraviesa la península de Baja California (México) y recorre más de mil millas de terreno exigente. Su estilo de conducción es puro, decidido y está totalmente conectado con la carretera. Ese mismo espíritu es el que impulsa la gama Heritage.
Paul es un reconocido preparador de motos cuyo trabajo ha llegado a los garajes de famosos y a los platós de Hollywood. Para esta sesión, tuvimos la suerte de obtener acceso exclusivo a su garaje. Entrar en el taller de Paul para esta sesión fue como adentrarse en un museo privado de iconos: motos clásicas poco comunes, tablas de surf y monopatines.
Elliot es el fundador de Le Hangar 23, un garaje en el corazón de Costa Mesa (California) que alberga una gran cantidad de Triumph vintage y un sinfín de historias. Es un homenaje al taller de la granja de su abuelo en Francia, donde aprendió a trabajar por primera vez en cualquier cosa que tuviera ruedas. Hace poco pasamos un día con él para hacerle una entrevista (puedes leerla aquí).
Conocer a las personas que mantienen viva la cultura de las motos vintage de California me recordó la gran pasión que sigue alimentando este ambiente. Son la nueva generación que mantiene vivo el legado y lo vive. Poder volar a California, pasar tiempo con ellos y llamarlo «trabajo» es un privilegio.
LOS CREATIVOS
Monti y Kelly se unen al equipo y a los riders de Triumph. Son las mentes creativas que hay detrás de las cámaras. Como riders ellos mismos, saben instintivamente cómo expresar la esencia de Heritage y el espíritu del motociclismo californiano, dando vida a cada toma con autenticidad y determinación. Nada pulcro, nada excesivamente pulido; todo exactamente como debe ser.
- Monti captó las imágenes fijas con un toque cinematográfico.
- Kelly se encargó de la videografía, dando vida al movimiento con una sincronización instintiva y movimientos auténticos y naturales.
Aportaron el tipo de energía y pasión que anima al instante un rodaje y, al ser amigos de toda la vida de Forrest, Elliot y Paul, añadieron una calidez que no se puede fabricar. Convirtieron la sesión en un día entre amigos más que un día de trabajo.
LA UBICACIÓN
Dos mundos, una historia.
Las colinas
Las colinas californianas fueron el escenario elegido, ya que su terreno accidentado y su luz diáfana reflejaban la energía rebelde y cruda que buscábamos, lo que nos permitió canalizar el espíritu audaz y juvenil de los años sesenta de una forma renovada. Un ambiente natural que hablaba por sí solo y hacía que la colección pareciera inmediatamente vivida.
El garaje de Paul
Combinamos esos amplios fondos bañados por el sol y polvorientos con una sesión fotográfica en el garaje de Paul, un espacio repleto de artesanía, cultura motera de la costa oeste y mucho carácter en cada rincón. Un garaje con el que la mayoría de la gente soñaría, lleno de motos y baratijas escondidas en cada rincón.
DETRÁS DE LAS CÁMARAS
No fue una producción a gran escala. No contó con un equipo numeroso ni con montajes excesivamente pulidos. Solo un equipo compacto de riders, creativos y narradores que sabían lo que buscaban y cómo dejar que el entorno marcara el camino. El contenido de «Detrás de las cámaras» que capturamos refleja ese espíritu: momentos espontáneos, botas polvorientas, risas compartidas y el tipo de colaboración que surge cuando todos pisan a fondo el acelerador. Fue íntimo, instintivo y refrescantemente sin filtros.